En conferencia, Alberto Fernández ratificó las restricciones en el AMBA

El presidente Alberto Fernández aseguró este viernes que mantendrá la suspensión de clases presenciales, ya que afirmó que desde que comenzó el ciclo lectivo «la curva de contagios ascendió precipitadamente», y deslizó que el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, es influenciado por el líder del PRO, Mauricio Macri.

«Fue una reunión que se extendió por más de una hora y él planteó sus preocupaciones, sus miradas sobre el presente y también pudo escuchar la mirada que yo tengo y las razones por las que tomamos las razones que tomamos», sostuvo el mandatario en conferencia de prensa.

Tras reunirse con el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, en la Quinta de Olivos, el Presidente agregó: «Le expliqué algo que francamente siento y que es que todos queremos que se vuelva a la presencialidad educativa rápidamente. Los datos científicos muestran que los contagios no se dan en los colegios, pero que detrás de la presencialidad se genera un movimiento social que hace que aumente la movilidad ciudadana».

«El riesgo de contagio crece. Desde el día en que volvieron las clases, la curva de contagios ascendió precipitadamente», remarcó. Y añadió: «En la Ciudad el mayor incremento de casos se dio en personas de entre 9 y 19 años. El crecimiento de la curva es exponencial».

Al defender las restricciones impuestas en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), Alberto Fernández indicó que el objetivo es «reducir drásticamente la circulación» para «dar tiempo al sistema sanitario de la Ciudad para que vaya liberando camas de otras patologías y ponerlas para la atención exclusiva de enfermos de COVID».

«Ninguno de nosotros quisiera frenar la presencialidad, pero no podemos no hacerlo en las condiciones en las que estamos. No podemos. He estudiado cómo es el movimiento que genera en cada sociedad la puesta en marcha de la educación presencial y es francamente alarmante: se mueven alumnos, docentes, no docentes, transportistas, padres y madres», fundamentó.

Y agregó: «Entiendo la preocupación del jefe de Gobierno, pero yo tengo una responsabilidad y la voy a hacer cumplir.  Esto no es un acto de altanería ni de prepotencia. Tuvimos una buena charla, de mucho respeto y con vocación de encontrar salidas».

En ese sentido, definió al AMBA como el «foco infeccioso más claro que tiene la Argentina».