Infectólogo advierte que “en cualquier momento”, Argentina tendrá una cepa autóctona de coronavirus

El infectólogo y epidemiólogo Hugo Pizzi advirtió que “en cualquier momento” la Argentina tendrá el “disgusto” de tener una cepa de coronavirus autóctona, como ya sucedió en Brasil y Gran Bretaña, a partir del fuerte aumento de la circulación comunitaria de la enfermedad.

“Por la indolencia, cuando le permitís el ingreso al virus ante el error más insignificante en su replicación puede aparecer una nueva cepa”, precisó el especialista.

Al respecto, Pizzi expresó: “Tengamos la seguridad de que en cualquier momento vamos a tener algún disgusto, que lo podríamos haber evitado con adhesión a las medidas sanitarias”.

En ese contexto de la evolución de la pandemia en el país, el epidemiólogo apuntó a las fiestas clandestinas, al sostener que ese tipo de encuentros “es como que el padre le da dinero al hijo para que vaya a buscar el virus”.

Por estas horas, investigadores del Instituto ANLIS/Malbrán, que depende del Ministerio de Salud de la Nación, y del Conicet, que funciona bajo la órbita de la cartera de Ciencia, Tecnología e Innovación, llevan adelante una serie de estudios para determinar si existen mutaciones locales del virus que puedan generar una llamada “cepa Buenos Aires”.

“Estoy muy preocupado porque no pudimos manejar un virus que aprendimos a conocer, y tenemos un 35 por ciento de la población indolente”, subrayó Pizzi, y remarcó que “el que se cuida es muy difícil que se contamine”.

Por otra parte, se refirió a la falta de vacunas y consideró que la Argentina “tuvo mala suerte”, en referencia a que el país “mandó 6 millones de dosis que se hicieron acá y por falta de vidrio y filtros no vuelven en tiempo y forma”.

“Desde Pfizer, mirando la foto, han sido ingratos: le dimos 6.000 voluntarios, una ley y nos encontramos con que nos dan la espalda”, se quejó el especialista, y además sostuvo que “alguna vez se sabrá qué pasó”.

Pizzi se refirió así a la situación con Pfizer, la primera vacuna que se ensayó en el país, que consiguió el 95 por ciento de eficacia y que se pensó que se tendría garantizado su acceso por la cantidad de voluntarios argentinos.