Tucumán: un repartidor perdió cuatro dedos tras un salvaje asalto

Un joven repartidor perdió cuatro dedos de su mano tras un salvaje asalto con un machete en la ciudad de San Miguel de Tucumán, por lo que el dueño del local gastronómico decidió no realizar más delivery para proteger a sus empleados.

El terrible hecho de inseguridad ocurrió el pasado lunes por la noche cuando Martín, de 19 años, acababa de hacer una entrega para la reconocida sandwichería “El Turco” en un domicilio del barrio Los Pinos.

Antes de regresar al local gastronómico, el repartidor fue abordado en medio de la oscuridad por un ladrón que intentó robarle la moto y para ello atacó al joven con un machete.

Ante la agresión, que iba directo hacia su cara, Martín atinó a protegerse con su mano izquierda, lo que evitó un daño que podría haber sido fatal en su cabeza, pero que le ocasionó la pérdida de cuatro dedos.

“Me ha salido de la nada, ha salido directamente a pegarme un machetazo y me ha apuntado a la cabeza con el machete. Yo he metido la mano para cubrirme. Por suerte, no me ha alcanzado a tirar de la moto y así como estaba llegué al Hospital Avellaneda”, relató la víctima a medios locales. Y agregó: “Dentro de todo estamos bien. Hay que saberla llevar. Tengo que hacer una semana de reposo para ver cómo va evolucionando la herida. Dentro de todo han sido los dedos y no otra cosa, sino no la estaría contando”.

Ante el salvaje ataque, el dueño de la sandwichería, Sergio Santillán, tomó la decisión de eliminar la posibilidad del delivery, para proteger a los empleados de la inseguridad.

“Después de las diez de la noche ya no anda ningún móvil de la Policía en la calle, esto es tierra de nadie. Es una tristeza todo esto. La verdad que estoy muy abatido, con ganas de tirarlo todo. Imaginate, el machetazo que le tiraron iba a la cabeza. Para mí, lo que pasó con Martín colmó el vaso”, subrayó el emprendedor gastronómico.

Y remarcó: “Lamentablemente, el delivery no va más. La noche es muy jodida, para mí es una pérdida grandísima, pero no quiero lamentar una vida. De un tiro o de una puñalada no te salvás”.

Santillán explicó que, pese a la decisión, los repartidores no se quedarán sin trabajo, sino que pasarán a realizar otras tareas en las cocinas de los dos locales de “El Turco”.