La lucha de todos los días: José espera durante ocho horas al costado de Circunvalación para vender y sostener a su familia

Cada mañana, cuando el reloj marca las 11, José estaciona su combi en la esquina de la colectora de Río Negro y Avenida de Circunvalación. Allí comienza una jornada que se extiende hasta las 19, con un mismo objetivo: vender al menos algunas de las placas autoadhesivas para paredes que ofrece desde hace más de un año en ese lugar.

El emprendedor, vecino de barrio Santa Isabel Tercera Sección, fue protagonista de un móvil en vivo de «Una Tarde Diferente», donde compartió la realidad que atraviesa en medio de un contexto económico que golpea con fuerza a quienes viven del trabajo diario.

José contó que cada lámina tiene un valor de 10 mil pesos y que, aunque muchos automovilistas se detienen para consultar, las ventas vienen siendo muy bajas. «Está muy flojo», reconoció con sinceridad, al explicar que hay días en los que pasa horas esperando la llegada de un cliente.

Su rutina se repite de lunes a lunes. Bajo el sol, el frío o el viento, permanece junto a su combi exhibiendo los productos y apostando a que alguien decida renovar un ambiente de su hogar con las placas decorativas que comercializa.

Hace un año eligió esa esquina como su lugar de trabajo. Con esfuerzo, constancia y paciencia intenta sostener su emprendimiento, convencido de que cada venta representa un paso más para llegar a fin de mes.

La historia de José refleja la realidad de muchos trabajadores independientes y emprendedores cordobeses que, frente a la caída del consumo, redoblan sus esfuerzos para salir adelante. Detrás de cada producto ofrecido al costado de una avenida hay horas de espera, sacrificio y la esperanza de que un cliente cambie el rumbo de la jornada con una simple compra.