Marcharon en Córdoba para pedir Justicia por el femicidio de Úrsula Bahillo

Organizaciones y movimientos sociales se movilizaron por las calles del centro de la ciudad de Córdoba para pedir Justicia por el femicidio de Úrsula Bahillo y exigir un avance en las políticas públicas de emergencia por violencia de género.

La concentración se realizó desde las 17.30 frente al Patio Olmos y fue convocada por el colectivo Ni Una Menos Córdoba.

“El femicidio de Úrsula Bahillo conmociona a la población nacional, suscitando importantes y masivas movilizaciones en la ciudad de Rojas, provincia de Buenos Aires. Con esta concentración estamos acompañando el reclamo de las distintas familias de casos de femicidios que se concentraron este mediodía en Plaza de Mayo solicitando una audiencia inmediata con el presidente Alberto Fernández para discutir la gravosa situación que padecen las mujeres, con 44 casos de femicidios en lo que va del año, a razón de uno cada 20 horas”, sostuvo Soledad Díaz, referente del PO- FIT y miembro de la asamblea

Hoy desde las calles reclamamos y exigimos también por Cecilia Basaldúa secuestrada, violada y asesinada en Capilla del Monte hace casi un año; por Esther Mamani, inmigrante e integrante del Polo Obrero, asesinada el reciente 24 de enero; y por tantas otras en los cuales el denominador común del desenlace fatal era la existencia de denuncias previas y el encubrimiento policial. No se trata solo de la mala actuación de la justicia, el caso de Úrsula muestra que hay una concatenación de diferentes estamentos del Estado, que llevan al femicidio. Por ello decimos que todo el Estado es funcional a la violencia contra las mujeres, finalizó.

Úrsula Bahillo tenía 18 años y fue asesinada a puñaladas por su expareja, un policía de la provincia de Buenos Aires. La joven lo había denunciado 18 veces y había alertado a sus amigas del calvario que estaba viviendo.

La madre de Úrsula pidió que el acusado reciba una condena de prisión perpetua por el femicidio, y apuntó contra los jueces involucrados en la causa, calificándolos de «corruptos y comprados».

«Agradezco que él esté con vida, lo que necesito es que él viva para que pague su condena con vida y no con una muerte, sería mucho más fácil que falleciera como murió mi hija, pero no pagaría esto en la cárcel, y lo que nosotros queremos es mínimo perpetua para él», expresó Patricia.