Un hombre murió al caerle un poste de luz pública durante el sismo de magnitud 7,1 que sacudió la noche la noche del martes el centro y sureste de México, informaron fuentes oficiales.

En tanto, el presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, afirmó en un mensaje que por el terremoto solo se reportaron “piedras caídas de bardas, lo mismo en Morelos (centro), no hay daños en Oaxaca (sur), no hay daños en Puebla (centro)”, así como tampoco en Ciudad de México.

El sismo se registró a la 01H47 GMT del miércoles (22.47 del martes) y tuvo su epicentro 11 kilómetros sureste de Acapulco, en Guerrero, en el sureste de México, según el organismo Sismológico Nacional, que indicó que durante la noche hubo al menos ocho réplicas, de magnitud 4 a 5.

La alcaldesa de Acapulco, Adela Román, reportó que “hay crisis nerviosas, la gente está preocupada porque hay réplicas” y apuntó que se habían detectado “muchas fugas de gas” en zonas residenciales.

Las autoridades habilitaron unidades deportivas para que la gente que temía regresar a sus viviendas pudiera dormir allí, informó la agencia de noticias AFP.

El sismo también se percibió con moderación en algunas regiones del Estado de México y Veracruz (este). El terremoto provocó crisis de nervios también en el centro de la Ciudad de México, cuyos habitantes tienen fresco aún el recuerdo trágico del sismo de 7,1 grados registrado el 19 de septiembre de 2017, que sacudió al centro del país y dejó 369 fallecidos, la mayoría en la capital.

Turistas hospedados en hoteles de la avenida Reforma, una de las principales de la capital, también evacuaron despavoridos sus cuartos, según imágenes televisivas. La Ciudad de México fue devastada por terremotos ocurridos en septiembre de 1985 que dejaron más de 10.000 muertos.