Boca Juniors se adjudicó la cuarta Copa Argentina de su historia al imponerse en la noche del miércoles en definición por tiros penales a Talleres, por 5 a 4, luego de igualar 0 a 0 en los 90 minutos regulares de la final disputada en el estadio Único-Madre de Ciudades, de Santiago del Estero, siendo éste el primer título que consigue de la mano de Sebastián Battaglia como entrenador.

El último tiro, ejecutado por Eduardo Salvio, que había ingresado en el minuto final de partido, desató la locura en las tribunas del moderno estadio de Santiago del Estero, donde 30 mil simpatizantes de ambas hinchadas vibraron con un encuentro que dejó poco en cuanto a nivel futbolístico.

En la tanda de penales Boca no falló ninguna ejecución, y anotó por intermedio de Rojo, Izquierdoz, Pavón, Sández y Salvio; mientras que para Talleres marcaron Retegui, Méndez, Díaz y Santos, en tanto que Fértoli desperdició su tiro, atajado por Agustín Rossi.

Con la obtención de la Copa Argentina, Boca se asegura la clasificación a la fase de grupos de la Copa Libertadores del año que viene, pase que Talleres obtuvo con anticipación por los puntos acumulados en la temporada de la Liga Profesional.

El partido fue trabado en el inicio, muy disputado en el mediocampo, con ambos tratando de despejar el juego por las bandas, aunque los laterales se mantenían contenidos con el afán de no dejar espacios para el ataque rival, y solo un córner por lado, sin mayores riesgos, fueron las únicas aproximaciones en el primer cuarto de hora.

Una buena acción de Diego Valoyes por derecha, que desairó con un amague a Marcos Rojo se transformó en la primera acción de peligro cuando el colombiano asistió a Nahuel Tenaglia, que encaró hasta el fondo y remató cruzado con potencia para exigir a Agustín Rossi, que despejó hacia el medio, y en el rebote no pudo el volante Rodrigo Villagra.

En Boca no aparecía Edwin Cardona, muy bien contenido por Juan Méndez, y así el equipo de Sebastián Battaglia carecía de otras opciones para generar peligro en el área rival.

Recién sobre el final de la etapa inicial hubo un leve dominio de los “xeneizes”, y fue precisamente un tiro de Cardona, que pasó lejos del arco de Guido Herrera, en la única acción que generó emociones entre los hinchas.

Aunque la “T” tuvo el tiro del final en los primeros 45 minutos con un disparo de Diego Valoyes que Rossi se complicó para contener, la pelota se le escapó entre las manos y se fue arriba del travesaño al córner.

Los nervios de uno y otro lado empezaban a pesar con el correr de los minutos del complemento, que comenzó con los dos equipos imprecisos y sin acciones de riesgo cerca de los arcos.

La sociedad colombiana Fabra-Cardona-Villa era la máxima apuesta del equipo de Battaglia para lograr el desnivel, aprovechando que Tenaglia se comenzaba a animar a atacar y dejaba espacios en su sector.

La “T”, con un mediocampo fortalecido con Méndez y Villagra, buscaba con Enzo Díaz y Ángelo Martino abrir la cancha por izquierda, porque por el sector derecho Boca endureció la marca sobre Valoyes y le quitó protagonismo.

La expulsión de Juan Ramírez a los 21 minutos del complemento completó una pobre noche del ex Argentinos Juniors y Talleres, que no estuvo preciso en el juego y por doble amonestación dejó a su equipo con un jugador menos.

Ya con un hombre más el “albiazul” tuvo una muy clara cuando Santos se lo perdió abajo del arco tras un gran centro de Díaz desde la izquierda, mientras Boca intentaba hacerse fuerte en el medio para aprovechar alguna contra con la velocidad de Villa, que dispuso su oportunidad a los 40 minutos pero se quedó sin ángulo para definir ante un bien parado Herrera.

Pasaron los minutos finales muy cortados debido a las interrupciones por los cambios que introdujeron ambos entrenadores y la definición por penales le agregó una cuota más de dramatismo a una final que dejaba todo en manos de los arqueros, ambos con buenos antecedentes en este tipo de definiciones, y en la efectividad de los ejecutantes.

El plantel “xeneize” regresará esta madrugada a Buenos Aires y el próximo sábado celebrará ante su público en la ‘Bombonera’ cuando reciba a Central Córdoba, de Santiago del Estero, en el partido que cierre la temporada.

Talleres, que fue un digno rival y mantuvo su ilusión hasta lo último, despide el año el domingo en el estadio Mario Kempes, recibiendo a Independiente.